Entender la Renta Básica Universal

renta_bLa consolidación del neoliberalismo y sus políticas de desregularización del mercado del trabajo que desde hace décadas atacan de frente al Estado del Bienestar, ha derivado en un empobrecimiento de las clases trabajadoras sin precedentes en la historia reciente de nuestro país. Por este motivo, en los espacios de debate político, la Renta Básica se plantea como un sistema de protección social alternativo a los hoy vigentes e insuficientes, como la Renta Mínima de Inserción, destinado a garantizar unas condiciones mínimas de seguridad económica y vital suficientes para ejercer con equidad los derechos sociales y políticos de toda la ciudadanía.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Los sistemas de protección social comenzaron a implantarse durante el siglo XIX gracias a los pactos impulsados por los movimientos obreros y ciudadanos frente a los intereses oligárquicos de los grupos dominantes.

Históricamente estos sistemas se clasifican en función de dos paradigmas clásicos:

– Modelo de seguro Bismarck: basado en la renuncia de los trabajadores a una parte de su salario para sustentar un fondo económico que cubra los gastos de atención sanitaria, cobertura por desempleo involuntario, accidente o enfermedad. La justificación ética de este modelo se reduce al interés personal de los cotizantes, y por tanto, ningún ciudadano puede percibir prestación alguna si no ha contribuido con su correspondiente cuota. De este sistema quedan excluidos todos los ciudadanos que no hayan pasado previamente por el mercado laboral.
Este modelo originario de Alemania, vertebra los sistemas de cobertura social de países como Bélgica y Suiza.

– Modelo de solidaridad Beveridge: este sistema amplía su cobertura social, es gestionado por el Estado y se basa en la exigencia de que todos los individuos que perciban ingresos a través de su trabajo o capital, deben renunciar a parte de éstos para crear un fondo que suministre a los miembros de la sociedad un nivel mínimo de recursos económicos. La justificación ética de este modelo es la solidaridad en sentido amplio, y toma en cuenta los intereses del conjunto de la sociedad, no sólo la de los trabajadores en activo integrados en el mercado laboral.
Este modelo originario de Inglaterra, vertebra los sistemas de cobertura social de países como Italia, España y Suecia, entre otros.

RENTA BÁSICA EN EL SIGLO XXI

El actual contexto histórico exige trascender a estos dos modelos clásicos de solidaridad débil para dar respuesta a las cada vez mayores desigualdades socioeconómicas provocadas por el capitalismo globalizado.
Ese salto cualitativo plantea dos nuevos enfoques:

– Modelo de equidad Van Parijs: que formula la necesidad de impulsar un Estado de Bienestar para el Tercer Milenio que amplíe el concepto de solidaridad hacia un modelo de equidad justificado por la necesidad de distribuir el capital y el patrimonio para evitar su monopolio y acaparamiento en aras de promover el bien común.

– Modelo anticapitalista: que consiste en el derecho de cada ciudadano/a a recibir una cantidad económica periódica para cubrir sus necesidades materiales, sin condiciones que limiten este derecho. La Renta Básica Universal se encuadra dentro de este modelo, que supone no solo una cobertura social sino también la puesta en práctica de una herramienta de confrontación con el propio sistema capitalista, al ofrecer una alternativa viable a una de sus exigencias básicas: la acaparación infinita de capital.

OBJETIVOS DE LA RENTA BÁSICA UNIVERSAL

Como mecanismo de redistribución de la renta, la Renta Básica Universal persigue los siguientes objetivos:

– Proporcionar seguridad y libertad a los ciudadanos/as cubriendo sus necesidades materiales elementales.
– Ofrecer una cobertura frente a contingencias habituales como el despido y mayor capacidad para negociar condiciones laborales y salariales.
– Sustituir al resto de prestaciones económicas en vigor como pensiones, subsidios, subvenciones, etc. Con el objetivo de reducir el gasto burocrático y administrativo que supone su gestión.
– Integrar a las mujeres en la sociedad, lograr de facto su igualdad social con los varones, garantizando su independencia económica a todos los niveles.
– Rescatar a los colectivos excluidos socialmente o en riesgo de exclusión y garantizar su integración.
– Servir de instrumento para la movilización política de la ciudadanía.

Desde el enfoque del modelo anticapitalista, la Renta Básica Universal no sólo daría solución a las contingencias que plantea el capitalismo sino que también sería un instrumento clave para poner en tela de juicio la propia lógica capitalista.

QUIÉNES PODRÁN SER BENEFICIARIOS DE LA RENTA BÁSICA UNIVERSAL

Según el paradigma del modelo anticapitalista la sociedad en su conjunto está obligada a garantizar el bienestar social que todo individuo necesita para vivir con dignidad, por tanto serán perceptores:

– Todas las personas individuales, no las familias.
– Con independencia de cualquier otro ingreso que reciba por otros recursos.
– Sin necesidad de tener un empleo asariado, haber tenido un empleo con anterioridad y no estar obligado a aceptar un empleo si se le ofreciera la posibilidad si este no plantea unas condiciones dignas para el trabajador.

JUSTIFICACIÓN DE LA RENTA BÁSICA UNIVERSAL EN EL MARCO LEGISLATIVO ESPAÑOL

La Constitución Española de 1978 supone una línea argumental factible que justifica la implantación de la Renta Básica Universal, a promulgar que “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”, y otorga a los poderes públicos la facultad de asegurar la protección social, económica y jurídica de la familia (…) promover las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa (…) mantener un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad (…)”.

VÍAS DE FINANCIACIÓN

La implantación de la Renta Básica Universal exige la puesta en marcha de una serie de mecanismos de redistribución de riqueza que pasan por la:

– La mejora de la gestión de los ineficientes recursos destinados a las políticas de promoción del empleo (ahorro del 0,82% del PIB).

– La reducción del presupuesto destinado a las Fuerzas y Cuerpos de Reserva dando preferencia a la protección social real y no a una hipotética amenaza a la seguridad ciudadana (ahorro de un 0,5% del PIB).

– La absorción de las transferencias asistenciales dotadas a las Comunidades Autónomas (ahorro del 4,07% del PIB).

– Tributación fiscal mediante la aplicación de puestos directos progresivos y aplicación de los impuestos correspondientes a los grandes capitales, sin privilegios.

– Exigencia del cumplimiento de la ley tributaria y extremo control e investigación del fraude fiscal (reducción de éste del 21% al 13%, dentro de la media europea).

– Eliminación del PER del sector agrícola (ahorro 0,93% PIB).

– Aplicación de la tasa Tobin (ingreso de +1,87% del PIB).

– Recaudación de los recursos naturales del país que apropiados por familias o entidades.


Fuentes bibliográficas:

“Todo sobre la Renta Básica” Ed. Virus

De la renta mínima de inserción a la renta básica <http://attaccastello.blogspot.com.es/2014/02/de-la-renta-minima-de-insercion-la.html&gt;

La renta básica: un intento de aportar racionalidad <http://blogs.publico.es/otrasmiradas/3127/la-renta-basica-un-intento-de-aportar-racionalidad/&gt;

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